domingo, 25 de marzo de 2007

Espacios pequeños


Solemos acudir con frecuencia a las medidas y comparaciones de todo tipo, incluso dicen que hasta de las listas, por tontas que sean.

Igualmente existe una droga que conquista los sueños, el ansia de conocer lugares, costumbres, gentes y demás información que nos da el viajar. Puede ser el placer de regenerarse junto con la libertad que da el movimiento lo que lo motiva, aunque puede ser que cada uno encuentra su motivo.

Por otro lado, existe igualmente un pesar presente, la dificultad de encontrar un lugar para vivir, para pasar la gran mayoría del tiempo, una casa. Uno de los ingredientes importante es el espacio, pequeño para lo que estábamos acostumbrados, aunque no es así, si lo vemos en espacio por persona, que a lo mejor puede que haya aumentado considerablemente.

El tema de la sexualidad y mitos al respecto de los españoles se puede dejar para la siguiente caña.

De momento, qué pasa con la mala fama que tienen los espacios pequeños, nadie los quiere, ni incluso por Navidad, nunca. Pero que pasa a la hora de limpiar, no tienen comparación. Los cambios que pueden tener son mucho más radicales, pueden pasar de desordenado a ordenado en menos tiempo e incluso se puede dar un cambio a la disposición con mover un mueble. Todo está cerca, por muy lejos que esté.

También hace falta menos luz para que se ilumine, pero hay también aspectos espirituales. El espacio se convierte en valioso realmente provocando en algunas personas un desarrollo mayor de la imaginación a la hora de usarlo.

Una regla se hace de obligatorio cumplimiento, no se pueden tener muchas cosas. No caben. Una sensación de ligereza, de hecho puede parecerse algo a la sensación de ir manejando un mapa y una cámara por calles que las pisas por primera vez.

Los prejuicios nos pueden hacer equivocar, pero puede ser utópico pretender vivir sin ellos, no dejan de ser una experiencia escuchada o vivida utilizada para poder decidir o eso he oido.

4 comentarios:

Ilse dijo...

Todo es disfrutable si se sabe disfrutar. Hay quien se va de viaje y en vez de alegrarse de lo que ve, sufre por lo que no ve, y hay quien, con espacio suficiente, todo se le queda pequeño.

Y sí, es pequeña la memoria de los que han vivido con sus hermanos en menos de 30 metros cuadrados.

Sobre la foto, habrá que darle la razón a Gafulis, es lo mejor que ha hecho en su vida. :p

Isabel Burriel dijo...

Eres francamente optimista. Visto así, hasta mola tener un espacio pequeño, pero... (siempre hay un pero) si tuviera un palacio te aseguro que todo estaría limpio, ordenado y en su sitio y no por mi, pero para eso tendría un palacio.
Gracias por pasarte por mi blogggg.

Anónimo dijo...

ayyyyy...espacios pequeños, divino tesoro!ahora, que hay espacios pequeños y spaciospkños.Como podrás imaginar, yo vivo en uno de estos últimos...y sí,tienes toda la razón en cuanto al tema de limpieza y orden.
El problema surge cuando una no se aguanta ni a si misma, q no tienes donde esconderte!

Martín dijo...

Veo que hay más gente que vive en sitios pequeños y ven su encanto, je, je.

Ok, existen ocasiones en las que puede ser muy pequeño, incluso agobiante, a lo mejor es el mejor momento para salir y tomarse algo.