
Supuestamente hoy, en breve, desde hace horas, tenemos que celebrar, celebraremos, el que?? La posibilidad de ver un dígito nuevo en las fechas, pero a diario sucede esto. Puede ser una ilusión simplemente, que el próximo año me atreva a buscar lo que deseo sin esperar a que llegue sin más, pues para eso también vale el 17 de que más que mes o cualquier otro dígito al azar.
Enterraremos hoy un período, seremos diferentes mañana?? o tan solo tendremos un dolor de cabeza más y un día menos que disfrutar, nunca se sabe. Lo bueno de los momentos grandilocuentes, es eso precisamente, que entre la amalgama de detalles, de la pomposidad de las intenciones nos perdemos para no llegar a la verdadera cuestión.
Extraño el tiempo, la medición, los límites, los esfuerzos por entrar a tiempo o la intensidad del paso del mismo, curioso, pero a la vez, aunque solo sea por intenciones es mejor que pase algo, que llegue, que se plantee algo, aunque al final probablemente solo suceda lo de siempre, el paso del tiempo.
Mientras que aparece esto, el tic tac suena de fondo y debo buscar un objetivo, un deseo, un plan, una intención que cumplir en el siguiente período, o simplemente puedo continuar observando el tic tac y soportar los petardos del final.
No tengo claro cual es el ingrediente que me va mejor para mi “cóctel perfecto”, ya veremos, para gustos se hicieron los eslogans.